Las sillas de ducha se pueden clasificar en varias versiones según el espacio disponible, el usuario y sus preferencias. En este artículo, enumeraremos las versiones diseñadas para adultos mayores según su grado de discapacidad.
En primer lugar, están las sillas de ducha convencionales, con o sin respaldo, que cuentan con puntas antideslizantes y altura regulable, ideales para personas mayores que pueden levantarse y sentarse por sí mismas. Las sillas con respaldo brindan soporte al torso y están diseñadas para personas mayores con poca resistencia muscular o dificultad para mantenerse sentadas durante mucho tiempo, pero que aún pueden incorporarse y sentarse sin ayuda. Además, también son adecuadas para mujeres embarazadas que necesitan apoyo para el torso.